Cabeceras de autenticación del correo electrónico

Las cabeceras de autenticación permiten verificar si un mensaje ha sido enviado realmente por un servidor autorizado y si su contenido ha sido manipulado. Son esenciales para detectar suplantaciones y fraudes, ya que añaden una capa técnica de validación que complementa las cabeceras visibles.
Imagen del artículo

🔍 ¿Dudas de un mensaje recibido?

Analiza remitentes, enlaces o archivos en tiempo real con nuestro scanner.

Analizar ahora

SPF (Sender Policy Framework)

El registro SPF define qué servidores están autorizados a enviar correo en nombre de un dominio. Cuando un mensaje llega al servidor de destino, este comprueba si la IP emisora está incluida en la política SPF del dominio.

DKIM (DomainKeys Identified Mail)

El sistema DKIM añade una firma criptográfica al mensaje. Esta firma se genera en el servidor emisor y se valida en el servidor receptor mediante una clave pública publicada en el DNS del dominio.

DMARC (Domain-based Message Authentication, Reporting and Conformance)

La política DMARC combina SPF y DKIM para establecer reglas de validación y alineación. Permite al dominio indicar qué hacer si un mensaje falla las comprobaciones.

Conclusión

Las cabeceras de autenticación son fundamentales para verificar la legitimidad técnica de un correo electrónico. Aunque no son visibles para el usuario común, su análisis permite detectar suplantaciones incluso cuando las cabeceras principales parecen correctas. En el siguiente artículo profundizaremos en las rutas de transporte y en cómo rastrear el recorrido real de un mensaje.